4 hábitos para dejar de pensar demasiado

¿Piensas demasiado?

Incontables veces me han criticado que pienso demasiado. A veces también como una manera de elogiarme pero normalmente como un llamado de atención, como diciendo, ¡sólo hazlo!. Y con el transcurso del tiempo concluí que si bien no es nada de malo pensar bien las cosas y tener una capacidad de análisis más profunda, para muchas actividades e incluso para la buena salud, pensar demasiado no es tan positivo. Entonces, ¿Cómo dejar de hacerlo?

Muchas ideas se vienen a la mente automáticamente, pero la más simple, fácil y que no requiere de un gran plan, es simplemente ponerse a hacer algo. 

¿Pero qué? ¿cómo? ¿es correcta esta forma de hacerlo? ¿qué pasa si me equivoco?…

Bueno aquí presento 4 acciones diarias que podemos poner en práctica desde ahora mismo y que poco a poco nos ayudaran a cambiar el hábito de «pensar demasiado» y así abrirnos a la posibilidad del éxito, de la tranquilidad mental y de ganar confianza en nosotros mismos.

Posibles causas

Inseguridad y duda

No creer en uno mismo. No saber que somos capaces de hacer todo lo que nos propongamos. Ahogarnos en un vaso de agua. Pensar que todo debe ser hecho de una sola manera. Carecer de la visión a largo plazo para entender que ciertos procesos traerán resultados en el mediano o largo plazo. Estructuras de pensamientos que limitan, como utilizar demasiadas palabras negativas o de poco compromiso como «quizás, intentaré o trataré». Esperar a que las circunstancias sean las ideales para ponernos en acción, sin entender que es uno es el que las genera. Escuchar demasiado la opinión de otros y a la vez esperar causar una buena impresión. No permitirnos hacer el ridículo o equivocarnos. Dejar de reírse de sí mismo. No escucharse ni hacerse caso.

Sedentarismo e inercia

Tener una vida sedentaria, alimentarnos mal o pésimo, hacer poco ejercicio, no salir de la rutina, no conocer personas nuevas, quedarnos quietos sin hacer nada. En vez de estar haciendo algo, quedarnos pensando podría estar haciendo tal o tal cosa, apegarnos demasiado a lo que tenemos, a la gente que frecuentamos, a lo que comemos, ver demasiada TV o quedarnos demasiado tiempo en el computador procastinando. Simplemente, no atrevernos a salir de nuestra zona de confort no solamente nos lleva a la inacción, sino que nos hace dormir como esperando que el día de nuestra muerte llegue, como un veneno que mata poco a poco.

Resultados de pensar demasiado

Ansiedad y estrés

¿Qué ocurre cuando pensamos demasiado, no hacemos lo que debíamos haber hecho, no logramos las metas que nos propusimos y seguimos aplazando nuestros propios sueños?

Sobreviene la culpa, lo que genera ansiedad, que día a día va incrementando, como un parásito en nuestro sistema de pensamientos y que comienza a ganarle espacio a aquellos pensamientos y emociones positivas que nos hacen salir de nuestra cama motivados, agradecidos y felices. Se aprovecha de los problemas subyacentes y colindantes y los utiliza como excusas para hacerse más fuerte como una mancha de petroleo en el océano, que se va expandiendo poco a poco y contamina el agua, los animales, playas y todo lo que toca en su camino.

Después nos preguntamos por qué estamos enfermos, porqué la gente enferma de cáncer y depresión, porqué no podemos ser felices, porqué nos afectan tanto las cosas que suceden a nuestro alrededor y poco a poco dejamos de ser nosotros mismos y somos esta mancha de petroleo, que incluso incita a contaminar la mente de la gente a nuestro alrededor con nuestro pesimismo pegajoso.

Nos acomodamos en ella y creemos que el mundo entero es así y si no, debe serlo. Pensar demasiado es la enfermedad del hombre y la mujer que no toma el timón de su vida. Que no se responsabiliza de su propio existir y de sus acciones. Del que no quiere estar presente y busca métodos de evasión, abusando de estupefacientes o de cualquier cosa que a ratos lo haga olvidarse un poco más. Y así como en una historia dramática, morimos lentamente, engullidos por la propia oscuridad de nuestros pensamientos.

Nos contamos historias, fantaseamos, creamos mundos enteros, pero ninguno es real, ninguno contiene lo esencial que es la acción misma de ser. Nos masturbamos con estos pensamientos, formando hábitos, en el metro o en el bus, en el trabajo, en la calle o en una fiesta. Preferimos huir a estos pensamientos por que nos mantienen a salvo del dolor, de la frustración, del ridículo, del que dirán, pero nos mantienen atados a una existencia dolorosa, ignorantes y amarrados a repetir incontables veces, patrones que nos llevarán siempre a los mismos resultados.

¿Qué hacer?

1. Tiempo libre

Cuando tengas tiempo libre, úsalo en algo productivo y que te llene. Como tocar un instrumento, pintar o dibujar, hacer ejercicio. Ordenar tu habitación, rediseñar el espacio en tu casa. Busca todas esas cosas pendientes que dejaste hace meses o años y hazlas. No digo que no descanses, pero dedica al menos 1 hora de tu día o al menos a la semana para esto. Simplemente no pienses, haz una lista y ponte en movimiento. El único remedio que conozco para salir de esta inercia y del sobre pensamiento es ponerse a hacer algo. Y mientras lo hagas, no estés pensando, sino que mantente presente en aquella acción que emprendiste y hazla lo mejor posible. Verás como pasa el tiempo, como algo que quizás te daba mucha pereza se transforma en una nueva entretención y hasta podrías descubrir un talento que por ahí habías olvidado.

2. Ten un hobby

La vida no es solo trabajo o estudios. Dedícate a algo que te guste mucho y dedícale horas, las más posibles. Hazte bueno en eso y luego enséñalo. Descubrirás un nuevo propósito en tu vida, nuevas pasiones e incluso el vuelco profesional que estabas buscando. Un día ese hobby puede que sea parte de tu estilo de vida, en que deje de ser un hobby y sea una prioridad. Entonces busca otro hobby y vuelve a comenzar, sin abandonar tu nueva prioridad. Re hace tu vida en torno a acciones sencillas en actividades que te llenen y verás como pronto tus pensamientos, lejos de ser negativos, serán positivos y productivos.

3. Descansa y aliméntate correctamente y ejercita diariamente

Con las exigencias del día a día nos olvidamos de algo importante, nuestro cuerpo. Ocuparse de él debería ser una prioridad para todos. Y lo que nuestro cuerpo requiere son 3 cosas fundamentales, darle las horas necesarias de descanso, como dormir, relajarse, ir a la naturaleza, etc. Alimentarse sanamente, lo más natural y sano. Mientras menos «productos» consumamos nuestro organismo estará mejor. Eso quiere decir, reducir la ingesta de bebidas carbonatadas, azúcares, golosinas, comida congelada, comida rápida, etc. Y por último hacer ejercicio 3 veces a la semana mínimo debería ser una prioridad, movilizaremos toxinas acumuladas en la sangre y órganos, generaremos hormonas que nos mantendrán en estados de mayor felicidad y motivación y por sobre todo, sentiremos que nuestro cuerpo enferma menos, nos acompaña a cada aventura que le propongamos, mejorará nuestra vida sexual, nos sentiremos capaces de hacer más cosas, seremos más productivos y aprovecharemos el tiempo con calidad.

4. Medita

Aprender a meditar es como ganar una caja de herramientas para aprender a manejar nuestra mente. No se trata de sentirnos en paz despues de repetir un mantra, se trata de aprender a llevar el timón de nuestros pensamientos, sin dejarnos influir por cada pensamiento y emoción que nos sobreviene. Aprender a meditar es el camino para disfrutar de la vida de forma plena.

Comienza por lo simple

Finalmente cualquiera de estas cosas nombradas o cualquiera que te gustaría comenzar a hacer desde hoy en adelante, van a requerir de un esfuerzo. Es por esto que recomiendo comenzar por lo simple. Levántate de esa silla y saca a tu perro a pasear, pero no en 5 minutos, de inmediato, después terminas de leer el artículo. Un paso a la vez, cuando regreses y termines de leer el artículo haz una lista de no mas de 4 cosas que quieres hacer. Elige una, la más atractiva, simple de realizar de acuerdo a tus tiempos y comienza. Anótalo en tu agenda, en tu teléfono, en tu mano y simplemente comprométete contigo mismo. No hay imposibles para aquel que realmente quiere.

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Si sientes que quieres dar un paso más allá no dudes en contactarme y recibir apoyo de un Coach.

Publicado por Coach Félix Fuenzalida

Living passionately to give the best of myself to everyone who wants to find their life purpose, create healthy and productive habits, and become aware of their own meaning of life. Life Coach / Fitness Coach / Yoga Teacher / Digital Comunicator