El deporte en mi vida

Desde pequeño el deporte estuvo presente en mi vida. Recuerdo cuando tenia 5 años y mi abuela me hacía saltar lo más alto posible mientras repetía las tablas de multiplicar en el aire. Y le agradezco profundamente que lo haya hecho, porque me ayudo a desarrollar mi pensamiento abstracto desde muy joven.

Luego en el colegio tenía deportes como el futbol, rugby, atletismo y cross country. Y a los 16 conocí el «Hankido», arte marcial koreana el cual practiqué por 3 años.

Entre los 20 y los 30 años conocí diversas disciplinas marciales, como el Tai chi, Ninjutsu, Muay thai. Aunque nunca profundicé demasiado en ellas, me han ayudado muchísimo para mantenerme en mi centro independiente de la situación por la que esté pasando en cada momento. Y una que otra caída que una voltereta asimilada me ha salvado de alguna fractura o lesión mayor.

El punto de quiebre lo tuve a eso de los 26 años, en que salí a tomar el bus y este ya estaba saliendo y tuve que correr unos 100 metros a toda velocidad para alcanzarlo y ¡no lo conseguí!

Mi frustración fue enorme, no solo por que había perdido el bus, sino por que siendo tan joven me encontraba en un estado de salud deplorable que en un estado de urgencia podría haber sido de vida o muerte.

El año 2012 tomé la decisión de hacer ejercicio y asimilarlo como una forma de vida, ya no más eso de comenzar y ni durar un mes, ni solo dejarlo como un proyecto sin ser realizado. Quería generar un cambio real.

En ese momento estaba con varias ocupaciones y los recursos eran escasos, entonces pagar algun gimnasio o academia me era imposible.

Pensé así: «No necesito pagar dinero para correr o hacer unos cuantos abdominales, sólo la motivación de hacerlo»

Entonces armé un programa y comence a entrenar 2 veces al día en el jardín. Era simple, repetir ejercicios que ya había aprendido años atrás.

Lo más dificil de esto en verdad era salir del sofá después de mi trabajo o cuando hacía mucho frio. Creo que desde que comencé, pensé en desistir unas 1000 veces al día, cada vez que me tocaba entrenar de acuerdo a mi programa.

Youtube y sus videos de motivación me ayudaron para automotivarme. Ponía la canción de Rocky y me mentalizaba. Entonces cuando había terminado lo único que quedaba era una enorme sensación de gratitud hacia mí mismo, por haberme vencido a mí mismo ese día.

Persistí unos 6 meses y cuando estaba llegando a un punto de aburrimiento descubrí el Crossfit. Fui a una clase de prueba y tuve la sensación de que esa no sería la última vez que estaría ahí.

Ahora ya he cumplido casi 2 años de haber integrado el ejercicio físico en mi vida, he visto como mis metas se han concretado, he vivido la sensación de estar pleno y despierto, con mi cuerpo al 100% de sí. Y principalmente he aprendido que esto es el resultado de la motivación para comenzar y la fuerza de voluntad para persistir.

Mis metas físicas las he ido concretando paso a paso y algunas en menor tiempo del que tenía planeado.

No importa que es lo que hagas, ya sea un deporte, un estilo de danza o arte marcial. Hacer deporte es lo mejor que le puedes hacer a tu cuerpo y es lo mejor que le puedes enseñar a hacer a tu mente.

Aún hay más metas por cumplir, el 2014 se viene aún mejor. Hay más marcas por mejorar y hay más personas con quienes compartir y apoyar en su proceso personal.

Publicado por Coach Félix Fuenzalida

Living passionately to give the best of myself to everyone who wants to find their life purpose, create healthy and productive habits, and become aware of their own meaning of life. Life Coach / Fitness Coach / Yoga Teacher / Digital Comunicator